
La actuación de Roberto Trashorras en los dos partidos oficiales que ha disputado el Celta ha abierto un debate sobre si el lucense debe jugar en el doble pivote, creando juego desde atrás, o más adelantado, más cerca del área.
Es un jugador que por su calidad tiene que ser clave para que el Celta funcione, por eso es importante que el entrenador encuentre la mejor ubicación para él.
Trashorras prefiere permanecer ajeno al debate y dice que a él le llega con jugar, que la posición es cosa del entrenador, pero por otro lado se deduce de sus palabras que donde más cómodo se encuentra es de mediapunta. «Yo siempre soy partidario de jugar, la posición me es un poco igual. Me encuentro bien tanto de pivote como de enganche. Más arriba estoy más cerca del área y tengo más opción de dar el último pase y meter algún gol, pero es el míster el que debe decidir donde. No tengo problema», asegura.
Incluso añade una tercera alternativa: «En diferentes equipos he jugado por banda. Lo más importante es que el míster te de confianza. Hay que buscar el beneficio del equipo, yo soy solo una pieza más».
De menos a más
Es consciente de que el Celta todavía no está rindiendo al nivel que debería hacerlo un equipo que aspira a estar con los mejores: «Todo el mundo sabe que tenemos el hándicap de que somos muchos jugadores nuevos. Aunque llevamos un par de meses juntos la mayoría, no es lo mismo que llevar uno o dos años juntos».
Pero es optimista y cree que no tardará en verse la mejor imagen celeste: «Cada partido que pasa el equipo se va acoplando mejor. Cada vez voy conociendo más a mis compañeros, sabiendo como se desmarcan, o ellos conocer mi juego. Lo pulimos con mucho ánimo y esfuerzo».
Sabe que existe presión, tanto interna como externa, para que haya buenos resultados, pero no lo ve como un problema, sino como una circunstancia con la que hay que convivir: «Es bueno saber que el entorno te exige. Eso significa que estás en un club grande. Este es un equipo de Primera División». Lo único que se le ocurre hacer es un llamamiento a la calma y a la confianza en el trabajo que se está haciendo: «El mensaje es que hay que tener paciencia. Con el paso de los partidos el equipo estará mejor».
Admite que se había generado mucha expectación con los buenos resultados y el juego del verano, pero ahora es cuando de verdad se ve el nivel de cada equipo: «La pretemporada es buena para coger tono físico, pero la competición es lo que cuenta, ahí te lo juegas todo. Yo creo que en Copa mostramos buenas virtudes, mejor que contra el Girona», opinó.
Sobre el rival de esta tarde destaca que «el Castellón tiene a favor el hecho de que llevan mucho tiempo juntos». Pero está convencido de que el Celta va a tener sus opciones de sumar los tres puntos si hace las cosas bien: «Vamos a salir a competir y a intentar ganar. Confío en sumar los tres puntos porque después de perder en casa lo necesitamos».
De todas formas, lo que menos le preocupa es la clasificación ahora mismo. Prefiere ni mirarla: «Es muy pronto. Esto acaba de empezar. Hablar de necesidad cuando hay seis puntos en juego es muy poco real. Solo pensamos en el Castellón, que es lo que nos viene ahora. Más que por los puntos, necesitamos ganar porque nos dará mayor confianza», añadió. Sea como sea, ganar es crucial.