
Maris Verpakovskis afirmó en primer lugar que le animó a venir al Celta el enorme nivel de la Liga española y el “nombre que tiene el club”. Apuntó que “estoy muy contento de volver a España y aseguró que no le importa jugar en Segunda porque “en España hay el mejor fútbol del mundo y la Segunda tiene mucha calidad”.
El ariete letón expresó su deseo de continuar en el Celta más temporadas: “Me gustaría mucho quedarme, me gusta este estadio y la ciudad y el Celta tiene buen equipo”. Reconoció además, con una sonrisa, que renuncia a llevar en la camiseta su apellido por ‘consideración’ hacia aficionados y periodistas: “Para los españoles es muy difícil mi apellido, así que, mejor Maris”.
Sobre su estado físico, Maris Verpakovskis señaló que “estoy bien, necesito poco tiempo, una o dos semanas, para estar al cien por cien, pero estoy bien”. Y sobre si puede disputar unos minutos en el partido del Ciudad de Vigo ante el Sparta de Rotterdam, Ramón Martínez apuntó que es un jugador más de la plantilla y si el entrenador lo considera oportuno sí podría disputar un tramo del encuentro.
El atacante celeste indicó además que la posición que más le gusta es “la de delantero, bien arriba o como segundo punta, pero también puedo jugar en banda derecha”.
Preguntado sobre si el Celta tiene la obligación de ascender, significó que “es mejor jugar en un equipo que quiere ser primero que en uno que quiere ser décimo o décimo quinto”.
Ramón Martínez recordó que “estuvo seis meses en el Getafe, es un delantero centro que puede jugar de segundo punta y ha jugado también en banda derecha”. Tras afirmar que “es el mejor jugador de Letonia y ha jugado en varios equipos de su país”, el director deportivo repasó su trayectoria deportiva celeste e indicó que “como a todos los nuevos queremos entre todos darle el cariño necesario para intentar conseguir que vuelva a ser aquel jugador que deslumbró a todo el mundo en la fase previa y la Eurocopa del 2004”.