7.8.08

GHILAS BOTA DE ORO


Kamel Fhati Ghilas no quiere ser recordado como un futbolista pretencioso. Tras haberse estrenado como goleador con el Celta -anotó dos tantos ante el Ribeirao, el martes- se expresa con prudencia y proclama que se daría por satisfecho si en Vigo alcanzase la misma efectividad rematadora que durante su estancia en Guimarães: 18 goles en 58 partidos.

No está nada mal el porcentaje para un mediapunta que asegura ser muy disciplinado, aunque para ello tenga que desplazarse de su posición natural en el terreno de juego: "Me gusta mucho jugar de mediapunta, pero si el míster quiere puedo jugar también por la derecha y la izquierda", esgrimía la noche en la que celebró sus dos primeros goles con la camiseta celeste.

Ghilas, de 24 años de edad, despuntó en el Cannes antes de enrolarse en el Vitoria de Guimarães. Este verano se comprometió con el Celta por tres temporadas y es una de las apuestas del club vigués para reemplazar a jugadores que conquistaron el corazón de la afición celeste con clase y goles. Los que disfrutaron de sus remates en Melgaço ya le comparan con Perera. "¿Bota de Oro? No, no. Es un detalle bonito, pero hasta ahora no hemos hecho nada. Espero que mis compañeros y yo seamos Bota de Oro durante la temporada", advierte, para añadir: "Espero que no sean mis dos últimos goles. Espero marcar tantos goles como en Guimarães para el Celta".

Tras unas semanas en Vigo, Ghilas ya tiene una idea clara del potencial de su nuevo club, pero pide algo más de margen: "Tenemos un buen equipo, de buen nivel. Sólo falta que nos conozcamos mejor y eso lo conseguiremos con más tiempo". Y confía en que la pretemporada sirva para poner a punto un grupo con nueve incorporaciones y que tiene como obligación aspirar al ascenso a Primera. El franco-argelino espera aportar goles.

Faro de Vigo