26.8.08

EL CELTA SE AHORRA 10 MILLONES DE EUROS EN FICHAS


El Celta cierra con la marcha de Jesús Perera un plan de ajuste económico que le supondrá un ahorro a la entidad que preside Carlos Mouriño de 10 millones de euros en sueldos de la plantilla, según las estimaciones del propio club.

Las fichas de los jugadores de la anterior temporada supusieron un gasto global de 16 millones de euros, cantidad ésta que se verá reducida hasta los 6 millones en la campaña liguera que ahora comienza.

Una de las prioridades con la que el Celta cerró el pasado ejercicio fue desprenderse de los jugadores que cobraban los salarios más elevados y que en su mayoría disponían de contratos por más temporadas.

El ajuste económico, sin embargo, comenzó mucho antes cuando a principios del presente año se decidió concederle la baja a futbolistas como Contreras o Placente.

Semanas más tarde, la fortuna sonreía al Celta cuando el Barcelona le solicitó la cesión del portero José Manuel Pinto hasta junio. El conjunto catalán asumía parte del sueldo del guardameta gaditano y en caso de interesarle prorrogar el contrato con éste se comprometía a pagar 500.000 euros en concepto de traspaso. El Celta se ahorraba una de las fichas más altas y hacía caja. Ese fue, hasta el momento, el último adiós de un futbolista que le ha supuesto un ingreso extra. El resto se ha reducido a conceder cartas de libertad a cambio de salarios atrasados que estaban pendientes de cobro.

La ley concursal a la que se acogió el club vigués al concluir la pasada campaña aceleró las negociaciones con los profesionales que más cobraban: la amenaza de quiebra económica exigía reducir considerablemente los sueldos de una plantilla que había fracasado en sus objetivos deportivos pero que en algún caso tenía estipulada una remuneración anual de 1,5 millones de euros, según el club, y que en otros más rondaban el millón de euros.

En pocas semanas, el Celta le concedió la baja a Canobbio, a Esteban, a Lequi, a Guayre... y dejó despejado el camino para ajustar el presupuesto a la nueva situación económica.

Para recomponer la plantilla, el club se ha lanzado a la adquisición de jugadores libres y a cesiones de otros equipos. Los salarios fijados para las nuevas incorporaciones no superan los 300.000 euros anuales.

Con esta política restrictiva, la entidad que preside Mouriño espera ajustarse a los 6 millones de euros que ha calculado como desembolso máximo para pagar a los 22 jugadores que formarán parte del plantel que dirige Pepe Murcia. Siguiendo el ejemplo del Numancia el año pasado, el Celta espera que la fórmula le dé éxitos económicos y deportivos.

Faro de Vigo